• Carlos Alberto Patiño Delgado

    Miembro
    noviembre 25, 2023 at 1:51 am

    Deseando que se encuentren bien y esperando encontrarnos de manera bimodal.

    Mi nombre es Carlos Alberto Patiño Delgado, soy de la ciudad de Santa Marta (Magdalena, Colombia) tengo 25 años y soy estudiante de Antropología de la Universidad del Magdalena, enfocado principalmente en el área investigativa de Conflictos Socioambientales, el Carbón, Sector Eléctrico, Identidad Territorial y Soberanía Alimentaria. Actualmente hago parte del Semillero de Investigación en Transición Energética (STEUnimagdalena) como Coordinador del equipo Enlace Territorial y apoyo investigativo en proyectos regionales.

    Inicié y tengo las intenciones de participar en el Diplomado porque justamente quiero que sea mi opción de grado para culminar esta grandiosa etapa académica que busca seguir creciendo para extrapolar las transiciones minero energéticas, humanas y sociales para que los territorios, trabajadores, comunidades con justicia social y equidad de género. Desde mucho antes de traer la condición activista a un rol político y académico, ya tenía intenciones de replantear y aportar a los temas de transición o reducción de trabajos que indirecta y directamente reproducían Gases de Efecto Invernadero y Cambio Climático. Mi papá fue trabajador del sector petrolero durante varios años y fue una de las razones que me motivo a seguir explorando desde la academia alternativas participativas y colectivas para transitar hacia empleos mas responsables con el medio ambiente; por lo qué, no solo terminé participando de todo tipo de acciones en materia de Transición Energética, también en un gran trabajo interdisciplinar como este Diplomado que esta iniciando.

    Llegados a este punto, para mí la Transición Minero Energética es una discusión activa de categoría mundial, que en estos momentos en Colombia requiere la participación de todas las partes involucradas (Empresa – Territorio – Trabajador – Comunidad – Estado) para consolidar soluciones, rutas y pilotos que permitan armonizar nuevas formas de subsistir con las matrices energéticas menos colaterales con el medio ambiente. Además, es un estado de retroalimentación, des-aprendizaje y reflexión sobre las identidades consolidadas alrededor de escenarios industriales donde los combustibles fósiles son el epicentro de esta identidad humana establecida. La transición minero-energética desde las perspectivas antropológicas es un efecto rebote sobre la decadencia de las relaciones humanas con lo no-humano, necesitando reestablecer desde los orígenes (Perspectivas ancestrales y territoriales) las relaciones con el territorio y sobre todo cuerpo natural que convive, y se establece desde unas lógicas culturales que dan sentido a nuestros comportamientos humanos según el contexto en el que vivimos cotidianamente.