• Maria Catalina Corredor Martinez

    Miembro
    diciembre 18, 2023 at 11:00 am

    Cordial saludo estimados y estimadas participantes, desde la Universidad Industrial de Santander queremos hacer la retroalimentación del Foro 1, en base a las respuestas enviadas por ustedes, así:


    ¿Qué comprende usted por transición minero energética?

    – Minimizar el impacto económico y social de la transición a una economía verde y baja en carbono.

    – Cambiar de un sistema energético radicado en los combustibles fósiles a uno de bajas emisiones o sin emisiones de carbono, basado en las fuentes renovables oh energías limpias.

    – Implementar fuentes generadoras de energía eléctrica, que usen energías renovables, como por ejemplo, la energía solar, y la energía eólica.

    – Cambiar hacia un nuevo modelo económico y energético a base de energías limpias mediante la utilización de recursos renovable como el sol y el viento que no se acaban y que son más amigables con el medio ambiente.

    – Reformular la matriz energética garantizando que esta transición integre enfoques de género, étnicos y diferenciales, para que efectivamente nos encaminemos a nuevos modelos de desarrollo incluyentes y sostenibles.

    – Proceso de cambio en la forma en que se produce y utiliza la energía, así como en la extracción y utilización de recursos minerales, con el objetivo de reducir el impacto ambiental y avanzar hacia fuentes de energía más sostenibles y renovables.

    – La búsqueda en la producción de energías en el mundo optando por energías limpias provenientes de materias vivas y renovables como el sol, el agua, el viento.

    – Conjunto de procesos interdisciplinarios bajo el marco de la legalidad y la legitimidad que busca dar paso al manejo de energías de abastecimiento ciudadana, empresarial e industrial con un enfoque más circular y renovable, reconociendo la soberanía democrática y el Estado Social de Derecho como pilares con los ejes constitucionales que permitan alcanzar dicho objetivo.

    – Propender por una política minera moderna acorde con la realidad actual y que responda a los desafíos tecnológicos, al desarrollo sostenible y a la transición energética como una nueva transformación de la energía.

    – Implica un cambio fundamental en la forma en que obtenemos y utilizamos la energía, alejándonos de los recursos minerales agotables y contaminantes hacia alternativas más amigables con el medio ambiente. Este proceso no solo tiene implicaciones ambientales, sino también sociales y económicas, ya que busca garantizar una transición justa para comunidades y trabajadores.

    – Busca crear un nuevo modelo de relacionamiento socio-territorial que contribuya a mejorar los proyectos y las condiciones de vida de quienes se verán afectados por proyectos mineros, de transmisión entre otros. que buscara la construcción de una paz total en los territorios y minimizara la conflictividad socioambiental.

    – Debe entenderse no como el mero cambio tecnológico en las fuentes energéticas de la producción capitalista, sino como un cambio en la organización misma de esa producción. Permitiendo y garantizando la participación directa de las comunidades, una democratización de la producción y de la energía, se consolida una transición justa. Una transición que tiene como núcleo al ser humano y no al capital.

    – Conjunto de procesos que buscan generar cambios en el modelo extractivista que actualmente se lleva a cabo por medio de la planeación y promoción de políticas públicas encaminadas a una transición justa en la que se haga consciencia de los grupos que históricamente han sido vulnerados y responsabilizar a los principales actores del cambio climático.

    – Implica cuestionar el sistema capitalista-extractivista que ha generado desigualdad, pobreza, violencia y daños ambientales en nuestra región; lo anterior con el fin de construir un mundo con un sistema de producción y consumo de energía responsable con el medio ambiente y los territorios, democrático, igualitario y que garantice la justicia ambiental.

    – Un proceso de transición energética debe basarse en la siguiente premisa: el cambio en los hábitos de consumo de energía no podrá ser exitoso y sostenible, si los mecanismos alternativos para la generación de nuevas fuentes de energía no se democratizan y con esto, se hacen esfuerzos mancomunados para la reducción de las brechas en acceso energético (que también ha sido un problema para el acceso conjunto a los desarrollos de nuevas tecnologías por parte de un sinnúmero de comunidades al rededor del mundo).

    – Es una discusión activa de categoría mundial, que en estos momentos en Colombia requiere la participación de todas las partes involucradas (Empresa – Territorio – Trabajador – Comunidad – Estado) para consolidar soluciones, rutas y pilotos que permitan armonizar nuevas formas de subsistir con las matrices energéticas menos colaterales con el medio ambiente.

    – Busca un cambio de visión de las comunidades implicadas en el proceso de transición, incentivándolos a buscar soluciones sostenibles también desde su perspectivas biocultural que permitan la preservación del medio ambiente y el planeta en general, para las generaciones futuras a través de una política pública.