• Edgar Antonio Pedroza Rojas

    Miembro
    febrero 12, 2024 at 8:18 am

    Muy buenos días, compañeras y compañeros de Diplomado: Reciban un cordial saludo.

    La propuesta de “CIPAME” parte de la premisa de que una transición energética puede ser realmente justa sólo si en ella se tienen en cuenta 8 enfoques que son objeto de su consideración y argumentación:

    1) Enfoque de Obligaciones del Estado

    2) Enfoque de Responsabilidad Empresarial

    3) Enfoque Científico

    4) Enfoque Laboral

    5) Enfoque Diferencial y Género

    6) Enfoque Territorial y Comunitario

    7) Enfoque Educativo

    8) Enfoque de Participación Ciudadana

    Aunque cada uno de los enfoques considera un factor importante para logar una transición justa; en aras de aportar al foro veo muy importante el enfoque laboral:

    Uno de los desafíos para los gobiernos que implementen una transición energética justa se basa en determinar qué sucederá con la fuerza laboral de los sectores tradicionales de energía, que enfrentarán la pérdida de empleos al producirse un cambio en la matriz energética. También es importante abordar el impacto en la capacidad de consumo y las condiciones de existencia de la población trabajadora que ha dedicado su vida al sector minero-energético, y que deberá adaptarse a los cambios en la matriz energética

    Por ello se debe garantizar la protección; que se les brinden oportunidades para la reconversión laboral y la capacitación necesaria para trabajar en nuevos sectores y empleos verdes, es decir va muy ligada con el enfoque Educativo.

    A medida que se da la transición, los trabajadores actualizarán sus competencias laborales o aprenderán otras nuevas, y las empresas adoptarán nuevas tecnologías y formas innovadoras para actualizar a los trabajadores y así cosechar los beneficios generados por la transición. Otros trabajadores y empresas necesitarán medidas compensatorias y de protección social para superar los cambios perjudiciales

    Es importante anticiparnos para las nuevas ocupaciones y el déficit de competencias laborales, y de coordinar de manera efectiva a los interlocutores pertinentes del sector energético para satisfacer las exigencias de la transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono. Los trabajadores deben ser tenidos en cuenta para la actualización de las certificaciones estandarizadas en las competencias laborales, así como las competencias profesionales y las prácticas en materia de energías renovables.

    Gracias y siempre atento

    EDGAR ANTONIO PEDROZA ROJAS

    SINTRAELECOL MAGDALENA