• Alejandro Antonio Molina Millan

    Miembro
    marzo 12, 2024 at 9:03 pm

    Caso GLENCORE-PRODECO_ Pasivos existentes,

    Me impacta a gran escala la cantidad de pasivos que dejo de cubrir este negocio, que a simple vista se observa que hubo beneficios particulares para unas cuantas entidades estatales, las cuales son lideraras desde la distancia en el distrito capital, donde se crean estereotipos y perjuicios sobre poblaciones que si están directamente impactadas por estas actividades mineras y que viven el día a día de las afectaciones

    sociales: desde al punto de vista del intercambio multicultural, de costumbres; afectaciones

    Económicas: desde el punto de vista de las comunidades ancestrales que no han tenido formaciones académicas para participar en cargos mineros y solo saben ganarse el sustento de su núcleo familiar a través de actividades agrícolas, pecuarias y del campo en general

    Humanitarias: Al ser desplazadas de manera forzosa de sus hogares

    Medio ambientales: al contaminar, ríos, tierras y deforestar las vastas extensiones de tierras y consigo alterar los ecosistemas nativos

    Es de resaltar que estas empresas generaron una fuente de ingresos considerable por medio de salarios a las comunidades de afectación directa; pero no al 100%; porque durante el avance de la operación las afectaciones también avanzan constantemente y al momento de entregar los títulos mineros quedaron muchos pendientes por cubrir, de tal manera que el estado es cómplice de dicho cierre de proceso y es en definitiva quien debe responder por esos pendientes.

    Lamentablemente en la mayoría de los casos el gobierno resuelve presentando renuncias de responsables y algunas veces detención carcelaria; pero ESO NO RESUELVE EL PROBLEMA ni mucho menos cubre los pasivos que afecta a nivel local desde las fuentes de despensa agrícolas como también de fuentes hídricas de agua para riego y consumo.

    No es posible que el estado sea participe y apoyador de estas malas prácticas y procederes sin considerar una transición justa entre las partes en ves de permitir procedimientos unilaterales que atropellan a las personas, la economía, el medio ambiente y la sociedad.

    Para evitar esto, debemos formarnos para tener las competencias que nos permitan velar por el beneficio común sobre el particular y colocar desde nuestra participación ese granito de arena que potencie la honestidad, integridad, transparencia, equidad y le de un duro golpe a la corrupción.