• Camilo Andrés Vargas Rojas

    Miembro
    abril 1, 2024 at 8:32 pm

    Indudablemente, las comunidades que residan en áreas donde el modelo de extracción ha sido predominante durante décadas han enfrentado considerables repercusiones en ámbitos social, económico, cultural, ambiental y otros. A pesar de que el crecimiento económico derivado del modelo de extracción no ha conducido al desarrollo esperado para la población, la disminución de la dependencia de este modelo económico afectaría nuevamente a las poblaciones de estas áreas, en todos los aspectos mencionados anteriormente.

    Una alternativa viable sería fomentar y estimular la creación de cooperativas y asociaciones compuestas por residentes de las zonas de extracción. Estas entidades podrían capacitarse y organizarse para impulsar una economía basada en un modelo que les permita generar ingresos de manera comunitaria. Esto podría lograrse mediante el diseño, instalación, mantenimiento y gestión de nuevas fuentes de energía renovable en sus territorios, como parques eólicos o solares, entre otros. Estas iniciativas conllevarían beneficios económicos y ambientales, además de mejorar la soberanía energética de estas comunidades. Dichas asociaciones y cooperativas también podrían incluir personal especializado en el diseño e implementación de proyectos agrícolas sostenibles y rentables desde un enfoque agroecológico. De esta manera, se fortalecería la economía local, se fomentaría la diversificación laboral y se promovería la soberanía alimentaria.