Las voces del PND

Mujeres indígenas, campesinas, firmantes de la paz, migrantes, trabajadoras de las economías populares, empleadas domésticas, trabajadoras sexuales y trabajadoras de plataformas digitales habíamos sido ignoradas de manera sistemática e intencional por los anteriores Gobiernos, tanto nuestro trabajo en el mercado laboral como el que realizamos al interior de nuestros hogares y comunidades había sido invisibilizado y precarizado.

Sin embargo, estamos seguras que ha llegado la hora del cambio, la hora que se escuchen fuerte y claro nuestras voces y que ocupemos el lugar que nos corresponde para construir un nuevo modelo de desarrollo centrado en el cuidado de la vida y de las personas

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Trabajo doméstico:

Las trabajadoras domésticas proponemos acciones para garantizar la salud y seguridad al interior de los hogares donde trabajamos, medidas de inspección laboral para asegurar el respeto de nuestros derechos laborales, garantía de la efectiva negociación colectiva y eliminación de la violencia y el acoso.
Economía popular:

Además de una política de economía popular, proponemos medidas para asegurar el acceso de las trabajadoras de la economía popular a la protección y seguridad social, fortalecimiento de nuestras organizaciones y asociaciones de la economía popular, y medidas para evitar un tratamiento policial a nuestras actividades.
Firmantes de la paz:

Clamamos por el respeto y protección de la vida de las firmantes de la paz, y en materia de trabajo decente, y proponemos generación de empleos públicos para la paz, estímulos a la producción agropecuaria, la economía solidaria y cooperativa, y revisión, adecuación y puesta en marcha del plan progresivo de protección social y de garantías de derechos de los trabajadores y trabajadoras rurales incluido en el acuerdo de paz.
Mujeres rurales:

Las mujeres rurales proponemos en relación con el trabajo decente un programa de empleos verdes para las mujeres alrededor del cuidado y la recuperación de las cuencas hidrográficas, la protección de bosques y ecosistemas, tránsito hacia energías limpias, acceso efectivo de las mujeres al sistema financiero para el establecimiento y fortalecimiento de nuestros proyectos productivos, medidas para la seguridad alimentaria y nutricional y garantía de participación efectiva en los espacios del mundo del trabajo.
Plataformas:

Las trabajadoras de plataformas digitales exigimos el cumplimiento de la promesa de Gobierno acerca del reconocimiento de la existencia de una relación laboral de las personas trabajadoras de plataformas digitales, la construcción de una política pública, y la garantía de inspección, vigilancia y control para la garantía de nuestros derechos laborales.
Mujeres indígenas:

Las mujeres Arhuacas de la Sierra Nevada de Santa Marta proponemos impulsar proyectos productivos de artesanías para asegurar el sostenimiento de nuestras familias, además de acciones que nos permitan superar la crisis alimentaria y el reconocimiento de nuestro territorio ancestral.
Trabajadoras sexuales:

Las trabajadoras sexuales proponemos la prohibición legal de las acciones de discriminación y violencia en nuestra contra; el cese de las agresiones por parte de las instituciones, especialmente de la policía; regulación y garantía de espacios seguros para desempeñar nuestro trabajo; regulación de porcentajes, comisiones, cambios de divisas, contratos cláusulas de confidencialidad, de uso de imagen o de intensidad de horas laboradas.
Migrantes

Las mujeres migrantes proponen acciones para la inclusión laboral, economía y social de la población migrante venezolana, garantía de inspección laboral para la protección de sus derechos y ratificación de convenios de la OIT que permitan avanzar en una política integral migratoria.