Home Elementor Forums DERECHO LABORAL COLECTIVO – ASPANM (Foro) Foro de participación módulo 7

  • Diana Carolina Villamizar Cañas

    Miembro
    abril 19, 2026 at 8:59 pm

    Cordial saludo
    El respeto y la garantía de los derechos humanos fundamentales especialmente el derecho a la vida y la seguridad de la persona son las piezas claves en el ejercicio de la libertad sindical, “según el comité de libertad sindical 2006 paragrado 43”.
    Los derechos de las organizaciones de trabajadores y empleadores solo se pueden ejercer en un ambiente libre de violencia, presiones o amenazas contra sus dirigentes y afiliados, es competencia del gobierno garantizar el respeto de este principio tomando cartas en el asunto cuando se presenten asesinatos, desapariciones, lesiones a dirigentes haciendo las investigaciones pertinentes y sancionando a los culpables. Garantizar justicia en estos casos es fundamental para salvaguardar la libertad sindical.
    El año 1986 marco el inicio de un ciclo de violencia con un índice de 275 asesinatos de sindicalistas; ante tal situación el Estado Colombiano no actuó con eficacia ni eficiencia para confrontar y neutralizar el fenómeno. solo en unos casos fueron otorgadas medidas de protección y comunicaciones a lideres amenazados las cuales fueron suficientes para detener la violencia.
    Posterior al trabajo de sindicatos junto con organizaciones de la sociedad civil se logró hacer eco en organizaciones internacionales para obligar al estado a actuar. Hechos como la congelación del tratado de libre comercio con Estados Unidos en el año 2006 hasta el 2010, obligaron al Estado a tomar medidas para confrontar la violencia antisindical y disminuir los índices impunidad judicial.
    En el año 2007 se conformo una unidad especial de la fiscalía general de la nación con asignación de jueces dedicados a estudiar los casos de crímenes contra sindicalistas, la situación persiste hasta la actualidad registrándose entre 20 y 30 crímenes por año.
    Esto es: no existe un andamiaje institucional que persiga a criminales y menos aun sea avance en la resolución judicial de casos.
    La aprobación de la Ley 1448 de 10 de junio de 2011 dio las bases al surgimiento de un marco mas preciso de abordaje en los procesos de negociación con actores armados y acción legislativa.
    Esta nueva ley permitió delimitar una ruta inicial a recorrer por parte de actores individuales y colectivos afectados por el conflicto, con el ánimo de avanzar en procesos de reparación por la vía administrativa, establecimiento de registros de víctimas y conformación de la unidad para la atención y reparación integral a las víctimas.
    Con posterioridad a este hecho se expidió el Decreto 4800 de 20/12/20211, para la incluir al sindicalismo y ser incorporado en las medidas de reparación colectiva en los ámbitos simbólicos, económicos y político.
    En realidad, se han llevado a cabo muchas estrategias como la creación de un marco especifico para la atención de un sujeto sindical a través del diálogo social con normas establecidas junto a organizaciones internacionales como TLC, OIT y OCDE se expidió el Decreto No 624 de 18 de abril de 2016, por el cual se crea y reglamenta la MESA PERMANENTE DE CONCERTACIÓN.
    Con las centrales sindicales CUT, CTC, CGT y FECODE para la reparación colectiva al movimiento sindical.
    A pesar de todos estos mecanismos, ha sido infructuoso en cuanto a la protección de lideres sindicales, lo único que ha dado un algo de esperanza ha sido la creación de SISTEMA INTEGRAL DE VERDAD JUSTICIA Y REPARACIÓN Y NO REPETICIÓN que esta conformado por tres instituciones.
    – Unidad de búsqueda
    – Comisión para el esclarecimiento de la verdad la convivencia y la no repetición.
    – Jurisdicción especial para la paz
    En conclusión, no hay ningún tipo de estrategia para el cumplimiento de leyes que protejan a lideres y miembros sindicales; ni les garantiza el ejercicio de sus derechos.
    Considero que el Estado Colombiano se quedo corto en estructuración, creación de leyes y ejecución de las mismas para proteger a lideres y lideresas en nuestro país ya que continúan homicidios, amenazas, secuestros y desapariciones sin que haya claridad sobre hechos que a diario suceden en nuestro territorio.
    Mientras el Estado no se apropie dejando de lado la corrupción, la estigmatización, la irresponsabilidad y falta de compromiso con las organizaciones sindicales no se puede garantizar ningún derecho a quienes se hace llamar lideres sindicales.

  • Oscar Manuel Morales Marrugo

    Miembro
    abril 20, 2026 at 7:07 pm

    En general, coincido con lo que han planteado varios compañeros, en el entendido de que sí ha habido avances importantes por parte del Estado, especialmente en la protección de líderes sindicales y en el reconocimiento del problema. Medidas como los esquemas de seguridad han ayudado a salvar vidas y a visibilizar la violencia antisindical.

    Sin embargo, también es claro que siguen existiendo grandes retos. Muchos coinciden en que las medidas son más reactivas que preventivas, llegan tarde o no se aplican con la rapidez necesaria. A esto se suma la impunidad, la estigmatización y el hecho de que la protección se centra en personas individuales, dejando en segundo plano a las organizaciones sindicales como colectivo.

    Desde la experiencia como trabajador sindicalizado, el desafío principal es que esas garantías realmente se cumplan en la práctica: que haya más prevención, respuestas oportunas, justicia efectiva y un entorno donde ejercer la actividad sindical no represente un riesgo. También es clave fortalecer la unidad, la participación y la credibilidad del movimiento sindical para avanzar hacia una protección más integral.

  • Leidy Patricia Almanza Castro

    Miembro
    abril 20, 2026 at 11:05 pm

    Cordial saludo, docente y compañeros:

    Es un gusto saludarlos en este cierre de curso. Respecto a la pregunta final, presento mi análisis sobre la efectividad de las medidas estatales y los desafíos que enfrentamos:

    1. Contribución de las medidas estatales
    Es innegable que el Estado colombiano ha estructurado mecanismos formales para mitigar la violencia antisindical. La creación de la Unidad Nacional de Protección (UNP), los esquemas de seguridad para líderes y la inclusión de capítulos de reparación colectiva en el marco de la justicia transicional han permitido visibilizar que el sindicalismo ha sido victimizado. Estas políticas han ayudado a reducir las cifras de violencia física extrema en comparación con décadas anteriores y han creado un marco de prevención que, al menos en el papel, reconoce la importancia de la labor sindical.

    2. Retos desde la experiencia del trabajador
    Sin embargo, desde la perspectiva de quienes vivimos la realidad de las organizaciones, identificamos retos estructurales para que la protección sea realmente efectiva:

    Transitar de la protección física a la protección de la labor: El Estado suele enfocarse en proteger la vida del líder (escoltas, chalecos), pero descuida la protección de la actividad. El traslado arbitrario, el acoso laboral o el desprestigio de la labor sindical son formas de “violencia blanda” que desarticulan a las organizaciones y que los mecanismos actuales no logran prevenir eficazmente.

    Superar la estigmatización: Uno de los mayores retos es cultural. Persiste una narrativa que vincula la protesta o la exigencia de derechos con la ilegalidad. Mientras no existan políticas de educación y sensibilización dentro de las mismas entidades públicas sobre la legitimidad del sindicato, las medidas de protección serán insuficientes.

    Justicia y lucha contra la impunidad: Para que la protección sea efectiva, debe haber sanción. El mayor reto institucional es que las investigaciones por amenazas o persecución sindical avancen con celeridad, enviando un mensaje claro de que violentar a un trabajador sindicalizado tiene consecuencias legales reales.

    Conclusión:
    Las medidas han servido para “reaccionar” ante el riesgo, pero el gran desafío está en la prevención estructural. Necesitamos que las garantías para la libertad sindical se traduzcan en un entorno donde ejercer este derecho no sea visto como un acto de valentía, sino como un ejercicio democrático normal y protegido en cualquier nivel de la administración.

    Muchas gracias por este espacio de aprendizaje y éxitos para todos en sus proyectos profesionales.

  • Darly Patricia Hinestroza Valencia

    Miembro
    abril 21, 2026 at 11:20 am

    A lo largo de las décadas en el contexto colombiano el movimiento sindical ha
    transitado por incontables episodios de violencia que se han convertido en prácticas
    sistemáticas, generalizadas y recurrentes. Frente a estas situaciones violentas, el Estado
    por mandato constitucional tiene el deber de protección de los derechos asociativos y
    sindicales, por tal razón, genera inquietud cuando uno de los actores violentos resulta ser
    la administración pública. Esta situación ocurrió en el año 2001 con el sindicato de
    trabajadores del municipio de Amagá en Antioquia, donde la institucionalidad municipal se
    valió de alianzas con grupos ilegales para suprimir el sindicalismo en ese municipio. Bajo
    ese contexto, esta disertación analizará el caso estudiado por el Consejo de Estado bajo la
    óptica de la responsabilidad internacional producto de la aplicación implícita de los
    presupuestos configurativos del hecho internacionalmente ilícito y, a su vez, los
    mecanismos reparatorios que fueron utilizados por el tribunal de cierre para remediar los
    daños generados por el hecho lesivo del cual fue víctima el sindicato.

  • Jhoset Guerra Hernandez

    Miembro
    abril 21, 2026 at 2:15 pm

    El Estado colombiano sí ha adoptado medidas importantes para enfrentar la violencia antisindical, especialmente si se compara con épocas anteriores en las que la respuesta institucional era débil o inexistente. Mecanismos como los esquemas de protección a líderes sindicales, las rutas de prevención temprana, el fortalecimiento normativo de la libertad sindical y el reconocimiento del diálogo social representan avances que no pueden desconocerse. Sin embargo, desde la experiencia cotidiana de quienes ejercen la labor sindical, estos avances siguen siendo insuficientes para garantizar una protección realmente efectiva de las organizaciones sindicales. Uno de los principales retos es que muchas de las medidas del Estado son reactivas y no estructurales: se actúa cuando la amenaza ya existe, pero no siempre se transforman las condiciones que generan la persecución, el estigmatización o la discriminación antisindical en los lugares de trabajo.

  • Julio Cesar Panesso Marulanda

    Miembro
    abril 21, 2026 at 2:53 pm

    Desde lo que se ha vivido y observado como trabajadores sindicalizados, se puede decir que el Estado colombiano sí ha adoptado algunas medidas importantes para enfrentar la violencia antisindical, pero sus resultados han sido limitados y todavía existen muchos retos para lograr una protección realmente efectiva.
    Por un lado, mecanismos como los esquemas de protección a líderes sindicales, las rutas de prevención y el reconocimiento formal de la libertad sindical han ayudado a visibilizar el problema y a reducir algunos riesgos individuales. Para muchos dirigentes sindicales, contar con medidas de protección ha significado poder continuar con su labor sin un peligro inmediato, y eso es un avance frente a etapas anteriores donde la protección era casi inexistente. También es positivo que hoy exista un mayor discurso institucional sobre la importancia de la libertad sindical y el rechazo a la violencia contra quienes ejercen esta actividad.
    Sin embargo, en la práctica, estas medidas no siempre llegan de manera oportuna ni suficiente. Desde la experiencia de los trabajadores, los esquemas de protección muchas veces se activan tarde, están enfocados solo en algunos líderes visibles y no en las organizaciones como tal. Además, la violencia antisindical no solo se manifiesta en amenazas físicas, sino también en despidos, hostigamientos, negación de permisos sindicales y prácticas antisindicales, frente a las cuales la respuesta del Estado suele ser lenta o débil.
    Otro reto importante es que las políticas de prevención no siempre se traducen en cambios reales en los entornos laborales. Aunque existen normas que prohíben las represalias sindicales, muchos trabajadores siguen sintiendo miedo de afiliarse o participar activamente, porque las sanciones contra los empleadores no siempre son efectivas. Esto genera un efecto de intimidación que termina debilitando a los sindicatos desde adentro.
    Desde la experiencia sindical, también se identifica que falta mayor acompañamiento institucional permanente, no solo cuando ya existe una amenaza grave. Se necesitan acciones más preventivas, inspecciones laborales más fuertes y una respuesta judicial más rápida frente a los actos antisindicales. De igual forma, sería importante fortalecer la protección colectiva, ya que proteger a una persona no siempre evita que se afecte a toda la organización.

  • Zuly mayra Torres Guillen

    Miembro
    abril 21, 2026 at 3:36 pm

    Cordial saludo,
    En Colombia se han hecho esfuerzos para proteger a los líderes sindicales y mejorar las garantías, lo que ha tenido algunos resultados positivos. Sin embargo, todavía hay problemas como respuestas tardías, poca efectividad en la protección y riesgos que persisten. El reto principal es que esas medidas funcionen mejor en la práctica y realmente permitan a los trabajadores ejercer la actividad sindical sin miedo.

  • Martha Patricia Puerto Guio

    Miembro
    abril 21, 2026 at 4:56 pm

    ¿Cómo consideran que las medidas adoptadas por el Estado colombiano, como los mecanismos de protección a líderes sindicales, las políticas de prevención y las garantías para el ejercicio de la libertad sindical, han contribuido a enfrentar la violencia antisindical, y qué retos identifican desde su experiencia como trabajadores sindicalizados para lograr una protección más efectiva de las organizaciones sindicales?

    La verdad, en mi concepto sí se ha avanzado en la proteccion de lideres sindicales, pero no lo suficiente, muchas cosas se quedan en papel, pero en especial en este momento en el que nos encontramos vemos que la corrupcion y la inseguridad han permeado todas las insituciones, la vida cada vez importa menos, si bien existen entidades que supuestamente estan para ese fin como la UNP lastimosamente considero que esa institución hoy en dia esta permeada de corrupcion y ha perdido el objetivo de su creación. Yo veo un panorama oscuro, y justamente cuando las organizaciones sindicales que buscan atacar la afectación que se presenta a los trabajadores, ahora bien, tambien es cierto que existe como un manto de duda en algunos casos frente a algunas organizaciones sindicales porque tambien es cierto que se han vuelto organizaciones politicas, que en algunos casos desconocen el objetivo de su creación y buscando intereses personales para sus directivos. Considero que para lograr una proteccion efectiva de la organizacion sindical debe simplemente no olvidar cual es y debe ser su unico objetivo (el beneficio de trabajadores) fortaleciendo sus estatutos, buscar el respeto por la actividad sindical y eso se logra siendo coherente con sus objetivos que sean de beneficio general.

  • Elkin Hernando Monsalve Gil

    Miembro
    abril 21, 2026 at 5:36 pm

    Las medidas adoptadas por el Estado colombiano para enfrentar la violencia antisindical han mostrado avances normativos e institucionales, pero enfrentan severas limitaciones en su implementación práctica. Si bien se reconocen esfuerzos de protección, el sindicalismo persiste bajo asedio en un contexto de impunidad. Durante las tres últimas décadas, trabajadores colombianos vienen sufriendo una permanente y sistemática violación de los derechos laborales, que la determinan como tendencia histórica. Violaciones manifestadas desde las limitaciones o restricciones a la creación de sindicatos, la afiliación a los existentes, la negación al derecho a la negociación colectiva y al ejercicio legítimo de la huelga, hasta las violaciones a la vida y la integridad física que se materializan en intimidaciones, amenazas y asesinatos de líderes sindicales.
    Los retos para la protección sindical a que se enfrentan son grandes y complejos no obstante debe seguir prevaleciendo la defensa y ejercer la libertad sindical, la negociación colectiva y la seguridad social para todas/os como derechos humanos fundamentales, condición para la vigencia del Trabajo Decente.

  • Maribel Camargo

    Miembro
    abril 21, 2026 at 6:51 pm

    Las medidas adoptadas por el Estado colombiano, como los mecanismos de protección para líderes sindicales, las rutas de prevención del riesgo y las garantías normativas para el ejercicio de la libertad sindical, han representado un avance importante en la reducción de la violencia antisindical y en el reconocimiento formal de los derechos colectivos. Estos instrumentos han permitido mejorar la respuesta institucional frente a amenazas, facilitar esquemas de protección individual y fortalecer el marco jurídico de la libertad sindical, en concordancia con la Constitución Política de Colombia y los estándares internacionales.

    Sin embargo, persisten retos significativos desde la experiencia de los trabajadores sindicalizados, como la insuficiencia en la implementación efectiva de las medidas de protección, la lentitud en la respuesta institucional, la persistencia de prácticas antisindicales indirectas como despidos o presiones laborales, y el temor generado en los afiliados que debilita la participación sindical. Además, se identifica la necesidad de fortalecer la investigación y sanción de los responsables de violencia antisindical, así como de garantizar condiciones reales de libertad para la organización y la negociación colectiva, más allá del reconocimiento formal de los derechos.

  • Angie Paola Navas Miranda

    Miembro
    abril 21, 2026 at 9:04 pm

    Contribución de las medidas estatales
    Considero que las medidas adoptadas por el Estado colombiano han generado un marco institucional necesario, aunque todavía en proceso de consolidación. La contribución se observa en tres frentes:

    Visibilización y Ruta de Protección: La creación de mecanismos específicos (como los esquemas de seguridad y las rutas de atención de la UNP) ha permitido que la violencia antisindical deje de ser un tema invisible, otorgando una respuesta física inmediata ante amenazas inminentes.

    Fortalecimiento Normativo: La adopción de recomendaciones de la OIT y la jurisprudencia de las altas cortes han blindado el ejercicio de la libertad sindical, elevándolo a la categoría de derecho fundamental, lo que facilita la denuncia y la exigencia de garantías.

    Políticas de Prevención: El fomento de espacios de diálogo social y comisiones nacionales de concertación han empezado a transformar la percepción del sindicalismo, pasando de una visión de confrontación a una de interlocución válida en el marco de la democracia.

    Retos identificados para una protección más efectiva
    Desde la experiencia en el entorno laboral y sindical, persisten retos estructurales que requieren atención:

    Eficacia en la Justicia: Uno de los mayores retos es superar la impunidad. Para que la protección sea efectiva, las investigaciones sobre violencia o persecución sindical deben avanzar con celeridad para sancionar a los responsables materiales e intelectuales.

    Protección frente a la “Violencia Administrativa”: Más allá de la violencia física, un reto crítico es combatir la estigmatización y la discriminación laboral (traslados injustificados o desmejora de condiciones) que sufren los líderes, lo cual debilita a la organización desde adentro.

    Cultura de Respeto en el Sector Privado y Público: Es necesario que la prevención no sea solo un decreto, sino una cultura organizacional. El reto es lograr que las empresas y entidades vean al sindicato como un aliado para el bienestar y la productividad, y no como una amenaza.

    Cobertura en Territorios: Garantizar que los mecanismos de protección lleguen con la misma eficiencia a las zonas rurales o municipios apartados, donde los líderes sindicales suelen estar en condiciones de mayor vulnerabilidad.

  • Karen Andrea Duran Nieva

    Miembro
    abril 22, 2026 at 4:46 pm

    Es un analisis complejo debido a que se han creado normas y entidades destinadas a salvaguardar la integridad de los lideres, sin embargo, no se percibe este nivel de seguridad en las regiones que historicamente se han visto más afectadas, e igualmente, se logra percibir una protección más a nivel individual que colectivo de las organizaciones sindicales. Como reto principal considero que se debe erradicar la narrativa de extremismo que se ha vinculado a las organizaciones sindicales, haciendolas ver como un obstaculo para el progreso y no como una herramienta para la protección de los derechos de los trabajadores que estamos sindicalizados y que no podemos depender exclusivamente de las decisiones centrales.

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